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  • It’s such a bummer that my next big adventure is still 5 months away🍑 But couldn’t be more excited to go hike the Italian Dolomites and the 8 day Mont Blanc loop in France, Italy, and Switzerland☀️Also... if you’re by chance interested in financial success please read the comments because people are leaving invaluable advice...💰
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  • 212 14 3 hours ago
  • Qué bien que te pusiste en medio 💫
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  • 182 7 8 hours ago
  • An Azores sunset 🌅
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  • 2,042 49 7 hours ago
  • 🇦🇷 ✈️ Hace algunos años me viene pasando algo raro. Vivir afuera me hizo convertir en una persona que a veces desconozco. Lo cual no me sorprende, porque siento que estoy formada de experiencias. Las experiencias me definen y son acumulativas: soy lo que viví. Y así como mis experiencias y mi percepción del mundo cambia, también va cambiando mi ser a la par. Estar lejos de mi familia me hizo crecer a pasos agigantados, por eso quizás a mis cambios los noto drásticos y no graduales. Este último tiempo lo que me pasaba era que no podía sentir emociones extremas, me sentía “neutra”. En un gráfico me hubiera definido como una línea constante, sin picos máximos ni mínimos. Por dentro pensaba: seré que me volví tan fuerte que me pasé de rosca y me convertí en una roca? 
Yo no quería sentirme así, extrañaba un poco la “Marcia” sensible de antes, aquella que lloraba por una despedida o se reía a carcajadas de su misma torpeza. Increíblemente eso cambió. Volver a mi país esta vez fue especial. Argentina me hizo sentir aquellas emociones que tenía tan ocultas y me “devolvió” un poco de aquella Marcia que tanto extrañaba. Gracias Argentina, gracias familia! Porque esta vez sentí tristeza cómo desde chica no sentía. Toqué fondo. Y también toqué el cielo: lloré de felicidad, me sentí plena. Siento que estoy viva otra vez. 
Gracias por recordarme que no perdí mi esencia: que sigo siendo aquella Marcia que llora en una despedida y se ríe de sus propias torpezas. 
Gracias a mis amigas, que llenan mis incertidumbres de alegría. Y sobretodo a mi familia, por ser mi apoyo en esta vuelta. Por haberme devuelto lo que tenía perdido y sacar la mejor versión de mí. Por hacerme saber que no voy a encontrar en ninguna playa paradisíaca ni el mundo entero su amor incondicional.
Es la primera vez en más de cinco años que no me quiero ir. Pasé a la puerta de embarque con lágrimas en los ojos. Pero la vida sigue, no? Estoy recargada de energía para las nuevas aventuras que se vienen. Y siempre estoy a un vuelo de distancia.  Hoy me voy sin un “norte” ni ruta definida, pero con el corazón lleno de emoción. 🇦🇷 ✈️
  • 🇦🇷 ✈️ Hace algunos años me viene pasando algo raro. Vivir afuera me hizo convertir en una persona que a veces desconozco. Lo cual no me sorprende, porque siento que estoy formada de experiencias. Las experiencias me definen y son acumulativas: soy lo que viví. Y así como mis experiencias y mi percepción del mundo cambia, también va cambiando mi ser a la par. Estar lejos de mi familia me hizo crecer a pasos agigantados, por eso quizás a mis cambios los noto drásticos y no graduales. Este último tiempo lo que me pasaba era que no podía sentir emociones extremas, me sentía “neutra”. En un gráfico me hubiera definido como una línea constante, sin picos máximos ni mínimos. Por dentro pensaba: seré que me volví tan fuerte que me pasé de rosca y me convertí en una roca?
    Yo no quería sentirme así, extrañaba un poco la “Marcia” sensible de antes, aquella que lloraba por una despedida o se reía a carcajadas de su misma torpeza. Increíblemente eso cambió. Volver a mi país esta vez fue especial. Argentina me hizo sentir aquellas emociones que tenía tan ocultas y me “devolvió” un poco de aquella Marcia que tanto extrañaba. Gracias Argentina, gracias familia! Porque esta vez sentí tristeza cómo desde chica no sentía. Toqué fondo. Y también toqué el cielo: lloré de felicidad, me sentí plena. Siento que estoy viva otra vez.
    Gracias por recordarme que no perdí mi esencia: que sigo siendo aquella Marcia que llora en una despedida y se ríe de sus propias torpezas.
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    Es la primera vez en más de cinco años que no me quiero ir. Pasé a la puerta de embarque con lágrimas en los ojos. Pero la vida sigue, no? Estoy recargada de energía para las nuevas aventuras que se vienen. Y siempre estoy a un vuelo de distancia. Hoy me voy sin un “norte” ni ruta definida, pero con el corazón lleno de emoción. 🇦🇷 ✈️
  • 251 34 5 hours ago